4º examen propuesto para las pruebas de 2003 (opción B)

Texto

Por raro y anacrónico que parezca, hay desgracias a las que, por alguna postura, se les escapa un halo positivo. Y está llegando el momento en que todos tengamos que bendecir aquel aciago momento de triste recuerdo en que las primeras manchas de malhadado fuel empezaron a mancillar las playas gallegas. Gracias a las desgracias de mariscadores, marineros y percebeiros, el hundimiento de una gabarra en la Bahía de Algeciras se ha convertido en noticia de primera magnitud, ha concentrado a políticos de todas las administraciones, alertado a los técnicos y puesto a prueba todas las medidas de seguridad habidas y por haber. Gracias a las desgracias del pueblo gallego, los gobiernos central y andaluz han empezado a ver la realidad que se oculta tras los vaticinios de ecologistas y ayuntamientos campogibraltareños sobre la peligrosa sombra que se cierne sobre las aguas del Estrecho.

Gracias a las desgracias que padecen la flora y la fauna de la Costa de la Muerte, se está atendiendo con preocupación a las decenas de aves que cada año aparecen muertas en las costas andaluzas, se empieza a observar la degradación medioambiental que sufren nuestros fondos marinos y se otea con desvelo el horizonte para certificar que el alquitrán también mancha nuestras orillas hace décadas. Y mire usted por dónde que hasta para emular desgracias hemos tenido suerte: porque no se ha escapado el fuel de los tanques de la embarcación, porque sólo está a medio centenar de metros de profundidad, porque el lugar donde se hundió la gabarra es el mejor de todo el Estrecho y, además, llueve sobre mojado...

Pero qué pena más grande que la atención a la degradación medioambiental, la prevención ante acontecimientos contaminantes, las sanciones a los desalmados armadores, y las ayudas a esas zonas dejadas de la mano de Dios, sólo lleguen después de una desgracia de las proporciones del «Prestige», el «Venamagna» o el «Spabunker IV». Qué pena haber tenido que sufrir...

Mar Correa, ABC

Preguntas

1. Escriba un breve resumen del texto. (Puntuación máxima: 1 punto)

2. Indique el tema y la organización de las ideas del texto. (Puntuación máxima: 2 puntos)

3. Comentario crítico sobre el contenido del texto. (Puntuación máxima: 3 puntos)

4. Responda a una de las cuestiones siguientes: (Puntuación máxima: 2 puntos)

a) Analice sintácticamente el siguiente fragmento: Y se otea con desvelo el horizonte para certificar que el alquitrán también mancha nuestras orillas hace décadas.

b) Analice la formación de las siguientes palabras y explique su significado: Anacrónico, malhadado, campogibraltareño, desalmados.

5. Responda a una de las dos cuestiones siguientes: (Puntuación máxima: 2 puntos)

a) Explique las características más importantes del lenguaje periodístico.

b) Describa las características de los principales subgéneros periodísticos.