2º examen propuesto para las pruebas de 2001  (opción B)

Texto

         
   

Teniendo un acierto tan feliz como la palabra para comunicarnos y ensanchar las fronteras del espíritu, incomprensiblemente nos empeñamos en descomunicarnos los unos de los otros nombrando a las cosas de distinta manera. La diversidad de idiomas tiene sus ventajas, pero al precio de bastantes perjuicios: une porque disgrega, incorpora porque margina, y enriquece a la totalidad empobreciendo a las partes. A más idiomas, más rico el universo lingüístico y más pequeñas las comunidades. Como no queremos prescindir de nuestra lengua y tampoco podemos evitar el estar condenados a entendernos, lo solucionamos aprendiendo los idiomas de los países hegemónicos.

Nadie puede negar lo maravilloso que sería poder leer a los escritores favoritos sin traducir y sin necesidad de aprender otras lenguas. Pero ¡qué remedio!, las cosas son como son y estamos dispuestos a conformarnos con el valor histórico y cultural que encierra cualquier idioma, dialecto o incluso pronunciación o modo especial de hablar en cada lugar, por pequeño que sea. Un valor muy en boga y al que no tengo nada que alegar. Lo que no parece coherente es enaltecer esos valores idiomáticos y, al mismo tiempo, pretender unificar el idioma artificialmente en base a los límites geográficos del poder regional. Puestos a ser prácticos, lo más conveniente sería que todos habláramos y escribiéramos Esperanto. Si se trata de conservar historia y cultura, cada lugar debería conservar la suya por incómodo que sea; mientras más diversidad más riqueza cultural. A mi parecer, lo más sensato sería dejar que transcurra esa cultura con naturalidad, según las circunstancias, el deseo y la conveniencia de los interesados. No veo la razón por la que un gallego, por ejemplo, tenga ahora que aprender otro gallego distinto del que está acostumbrado a hablar. ¡Qué necesidad hay de dictar esas normas ni de forzar el curso de la historia!

Begoña Medina, El País.

   
         

Preguntas

1. Escriba un breve resumen del texto. (Puntuación máxima: 1 punto.)

2. Indique el tema y la organización de ideas en el texto. (Puntuación máxima: 2 puntos.)

3. Comentario crítico sobre el contenido del texto. (Puntuación máxima: 3 puntos.)

4. Desarrolle una de las siguientes opciones: (Puntuación máxima: 2 puntos.)

a) Analice las relaciones oracionales del siguiente fragmento: Nadie puede negar lo maravilloso que sería poder leer a los escritores favoritos sin traducir.

b) Explique la composición léxica de las siguientes palabras: disgrega, incorpora, enriquece, empobreciendo.

5. Responda a una de las dos cuestiones siguientes: (Puntuación máxima: 2 puntos.)

a) Explique el sentido y el valor expresivo de la siguiente imagen metafórica: ensanchar las fronteras del espíritu.

b) Explique el sentido y el valor expresivo de las siguientes paradojas: une porque disgrega, incorpora porque margina, y enriquece a la totalidad empobreciendo a las partes.